No hay que tener ningún tipo de vergüenza

Muchisimas gracias por este invento genial. Pibella es una bendición para nostoros. Como pacienta de esclerosis múltiple de muchos años algo gordita y dependiente de la silla de ruedas mi esposo puede colocarme Pibella y yo – que alivio – puedo hacer pipí sin mayores esfuerzos y sin dolores meando tumbada en la cama. Estamos entusiasmados por Pibella. Por eso mi esposo y yo queremos introducir Pibella a otras pacientas de esclerosis múltiple. Espero y anhelo que todos responsables del cuidado de enfermos recomienden Pibella a sus pacientas y a los parientes de ellas. Y no hay que tener ningún tipo de vergüenza.

Esther Buchs, paciente de esclerosis múltiple