Pibella – invento vencedero para mujeres

L’évacuation de l’urine et des selles est une chose journalière et pourtant très intime et généralement, à l’âge adulte, se fait dans le secret. Lors de séjours hospitaliers et spécialement lorsque l’on est dépendant du lit, ces besoins personnels deviennent publics.
Dans la littérature, il est connu que de faire ses besoins est parfois une des plus grandes préoccupations pour les patientes avant une opération prévue.
Lorsqu’on est dépendante du lit, le fait d’uriner est une des raisons d’utiliser la sonnette. Surtout lors de l’utilisation du pot, une posture inconfortable et non physiologique est décrite comme stressante et embarrasante.
Etonnamment, peu de recherches existent concentrées sur l’utilisation de la bassine (que cela soit du point de vue des infirmières ou des patientes).
L’utilisation de Pibella est simple à comprendre et après le premier essai, il est proprement fonctionnel, silencieux et simple. L’important pour l’utilisatrice de Pibella est une bonne instruction des infirmières. Un examen de la thématique indique que jusque-là le pot était juste un pis-aller vraiment inaproprié. Avec Pibella, nous avons là une alternative simple.
Jusqu’à présent, l’expérience faite avec Pibella à l’hôpital cantonal de Baden a indiqué que lorsque celui-ci est utilisé, c’est nettement plus facile pour les patientes que le pot.
Une patiente a déclaré «on n’est pas mouillée» ce qui paraît banal, mais c’est une situation importante lorsque l’on doit uriner dans son lit. Ce «être mouillée» est lié avec de la gêne et de la honte qui, justqu’à présent, n’a pas beaucoup été pris en compte par le personnal hospitalier.
Doris von Siebenthal, Experte en soins chirurgicaux, Hôpitl cantonal de Baden AG, 15.06.2007

Pibella, un urinario contundente

Felicito a la familia Stebler por su éxito con Pibella. Esa alternativa es un gran alivio para las mujeres al orinar estando encamadas. Un gran progreso para un cuidado de alta calidad.
He observado con mucho interés toda la evolución de la idea primaria hasta el producto final. Pibella ofrece unas ventajas sustanciales. Empleamos el urinario sencillo y económico frecuentemente en nuestras pacientas.
Debido a las reacciones positivas de pacientas concernidas puedo recomendar Pibella con toda convicción.
Saludos cordiales

Profesor Jürg H. Beer, médico jefe, hospital Baden, Suiza

¡Sin dolores y absolutamente hermético!

Estimados señoras y señores
Hace mucho que he gastado dinero en algo que se merece tanto. Sufre de una enfermedad de piel, llamda “Lichen Sclerosus”. Se trata de una enfermedad de los labios de la vulva. Afecta la piel y causa lesiones húmedas. Son neuve años que he intentado encontrar una solución para que la herida no sea mojada por la orina.
Admito que al principio era un poco escéptica frenta a Pibella. Pero a pesar de que el material es duro al emplear Pibella la sensación es agradable y la colocación correcta es fácil. Y eso es el mayor problema con otros urinarios que he probado. Solo con Pibella todo queda absolutamente seco. Tanto más la alegría de haber por fin solucionado el problema. Al principio estaba un poco torpe pero ahora soy versada y ya no me escapa ninguna gota.
Ahora llevo mi Pibella siempre conmigo y así siempre voy bien preparada. Antes me veía forzada quedarme en casa para estar cerca de la ducha para que pueda lavarme después de orinar y si sentía dolores. A otras mujeres con la misma enfermedad les recomiendo Pibella Travel.

Tantos saludos
Emma L., Dinamarca

Lichen sclerosus / Gracias a Pibella

Acabo de recibir Pibella Travel y es precisamente lo que me esperaba. Tengo una enfermedad llamada Lichen sclerosus que afecta la piel de los labios de la vulva. Cuando la piel se moja por orina eso me causa dolores muy fuertes. Pibella es el único urinario que evita que haya contacto la orina con la piel sin irritar la piel. Voy a recomendar este producto en un grupo de afectadas por Lichen sclerosus. Y además voy a pedir más ejemplares de Pibella.
¡Muchas gracias!

Judith O’sean, Estados Unidos

El tubito de Pibella – para mi un buen truco

He conocido Pibella a través del periódico. Sufro de una vejiga irritada y eso desde hace muchos años. En mayo del año 2008 tenía que operar mi rodilla y no podía levantarme de la cama durante dos días. Rechazé el catéter porque me causa muchos dolores. Así no había más solución que probar Pibella. Lo discutí con los médicos y ellos respectaron mi deseo.

Me gusta Pibella mucho porque una no depende de la ayuda de una enfermera para hacer pipí. El uso es muy discreto y una vez entendido como funciona ya no hay problemas.
Puedo recomendar Pibella y seguro que en año que viene cuando tengo que operar la segunda rodilla lo voy a utilizar de nuevo.

Rona Rudolf, Suiza