Pibella funciona estupendamente

¡Muchísimas gracias por su invento que nos da a las mujeres más libertad de movimientos! Pibella funciona estupendamente. Y como ya no aprieto tanto tampoco es desagradable.

Saludos cordiales
Esther Z., Zúrich, Suiza

De senderismo con Pibella

Utilizo Pibella cuando voy de senderismo. Como soy un poco mayor agacharme me cuesta o sea sobre todo me cuesta levantarme luego. Con Pibella todo es mucho más fácil porque puedo hacer pipí estando de pie. He comprado otros dos ejemplares porque quiero regalarle uno a mi hermana y el otro lo llevaré en mi bolsa de mano.
Pibella también es valioso en baños sucios. No tengo que sentarme en un asiento sucio. También conviene que Pibella es pequeño y incluso cabe en el bolsillo del pantalón y que el material se limpia de manera fácil porque es muy resbaladizo.
Saludos cordiales

Dora Hansel, Alemania

¡Nosotras las expertas estamos convencidas de Pibella!

Todas nuestras instructoras de cursos del suelo plévico en Suiza y Alemania están convencidas y entusiasmadas de Pibella. Sirve para afectadas igual como en la prevención.
La experiencia muestra que Pibella evita muchas inconveniencias de la vida cotidiana. Después de unas dudas primarias estoy tan convencida que recomendamos su producto con placer en nuestros cursos. Y esto con éxito desde el año 2007.

Mejores saludos

Judith Krucker

En mis expediciones me fio en Pibella

En mis expediciones siempre me fio en Pibella Travel y Pibella Comfort. Los dos producots son elementos fijos en mi equipamiento. También fue así en mi expedición „Swiss Greenland Expedition 2009“ del 13 de abril hasta el 16 de junio 2009 en la cual recorremos Groenlandia. Pibella es sencillo y práctio. En postura de pie sólo tengo que bajar la cremallera de mi pantalón. Durante la noche tampoco tengo que salir de mi saco de dormir y la carpa. Recomiendo los dos productos con toda convicción a todas las mujeres.

Sonja Meier, equipo „Swiss Greenland Expedition 2009“, www.bear-tracks.ch

¡Una bendición y un alivio!

A causa de un accidente grave estaba encamada durante varios meses. No podía mover ni mis brazos ni mis piernas. En diferentes hospitales me han operado y cuidado con mucho cariño. Con los dolores cotidianos y los miedos usar el urinario tradicional me era un gran tormento – muy desagradable y estresante.
Afortunadamente en una de las clínicas (Reha-Klinik) conocí Pibella. ¡Para mi un alivio enorme! Al principio me costó un poco valor pero tenía confianza. Estaba algo nerviosa y no había leido bien las instrucciones. Y claro que algunas gotas se escaparon. En el segundo intento lo hice todo bien y – ¡súper! ¡Era un éxito! Funcionó de maravilla y me quedé entusiasmada.
Con Pibella soy más independiente y como mujer me siento mucho mejor.
En mi trabajo como directora de cuidado en una residencia de ancianos supongo que no hubiera hecho caso a Pibella y no lo hubiera recomendado espontáneamente a las mujeres. Porque antes de mi accidente no veía el urinario tradicional como algo incómodo. Pero ahora he compredido que es algo horroroso. Gracias a Pibella ahora ese sistema antiguo se ha quedado superfluo.
Una noche empleando Pibella comprendí que tengo que recomendar el tubito a todos los auxiliares de enfermería para que estos puedan ofrecerlo a sus pacientas. Funciona y es genial.
En el primer uso realmente hace falta alugna superación pero con este invento revolucionario el bienestar de todas está garantizado.
Ya podía recomendar Pibella a varias mujeres. Para mi Pibella es una bendición y un alivio y me encanta decirselo a otras mujeres.

Ruth Egger, pacienta de la clínica aarReha-Klinik, Suiza, 58 años de edad

¡Al principio extraño luego genial!

Al principio tenía mucho escepticismo. Colocar Pibella de forma correcta me parecía imposible. Gracias a las buenas instrucciones de los auxiliares de enfermería y su paciencia poco a poco perdí el miedo.
Orinar con Pibella la primera vez me resultó muy extraño. Tenía la sensación que todo iba mal. Cuando entendí que todo va bien quiería intentar sin ayuda ninguna. Así que después de cinco intentos con ayuda ahora sé colocar el tubo sin falla. ¡Estoy muy feliz que existe este sistema urinario para mujeres!

Señora Priska F., pacienta de la clínica aarReha, Suiza, 67 años de edad

¡Orinar sin dolores gracias a Pibella!

Hasta ahora siempre tenía un urinario tradicional. Por mi operación de caderas este siempre me causaba dolores. Todo el procedimiento de orinar con el era muy desagradable. Por eso me consentí, le hice caso a mi enfermera y probé Pibella.
Las instrucciones de la enfermera eran muy buenas. Lo mismo me costó fiarme y dudaba que iría todo bien. La enfermera cojió mi mano y me mostró donde debo colocar el tubo. No soy muy hábil por lo cual al principio no funcionaba demasiado bien. Mejor dicho no funcionó del todo. Después de otros dos intentos logré colocarlo bien y enseguida me dí cuenta que todo va de maravilla. Era un alivio enorme, podía hacer pipí sin dolores. Además a partir de ese momento los auxiliares de enfermería tampoco tenían que ayudarme cada vez que tengo ganas de mear. Ahora sólo tienen que vaciar la bolsa contenedora.

Señora Esther K., pacienta de la clínica aarReha, Suiza, 70 años de edad

Ventajas para encamadas

Comprobamos que Pibella les sirve sobre todo a pacientas encamadas con dolores de espalda, a pacientas mayores o con sobrepeso.
Las pacientas sufren menos dolores y el esfuerzo de hacer pipí es menor. Gracias al empleo sencillo Pibella resulta ser también un alivio bienvenido en la noche.
Lo importante es que las pacientas estén bien instruidas. En algunas pacientas se requiere también ayudo en el uso.
Supongo que podríamos utilizar el sistema más frecuentemente pero hay que recordarlo. Muchas veces se vuelve a emplear el sistema tradicional – puede que para al personal eso le parece más fácil que afrontar algo nuevo. De toda forma gracias a Pibella la mujer encamada tiene una buena alternativa a sistemas tradicionales.

Ruth Engeler, directora de cuidado, Hospital Muri, Suiza

Pibella como alternativa

Con este informe breve me gustaría orientarle que hemos introducido el sistema Pibella en nuestro centro de salud. Las secciones medicina y cirugía me han informado que utilizan Pibella. Sólo pasa que hay pocas pacientas que se encuentran en la situación de tener que hacer pipí estando encamadas. Al contrario les motivamos a las pacientas que se levanten por lo menos durante el día.
Sin enbargo en favor de menos esfuerzos y para no interrumpir el sueño Pibella puede ser un verdadero alivio durante la noche. Además hay menos disturbios en cuartos con más que una cama.
En las pacientas que tienen que eligir entre sistemas urinarios tradicionales y Pibellla se utiliza Pibella. La vergüenza y los prejuicios han desaparecidos y el producto está visto como alternativa en todas las secciones.
El éxito depende de que las mujeres puedan relajarse y que tengan confianza en Pibella. A veces eso resulta ser fácil otras veces es más difícil.
En fin – los resultados son cada vez más positivos y así estoy optimisto que Pibella se extenderá.

Saludos cordiales
Richard Studer, Centro de salud Fricktal, Suiza

Aplicado desde el año 2008

Desde el principio del año 2008 aplicamos Pibella. Utilizamos el urinario Pibella como alternativa para las mujeres.
Hospital St. Gallen, Suiza